París › Petit Palais

Cabeza de árabe

Cabeza de árabe

Un hombre calvo y barbudo flota solo en medio de una hoja de papel marrón tostado, de estraza, sin cuello, sin hombros, sin cuerpo debajo. Tiene los ojos muy abiertos, dirigidos hacia arriba y hacia un lado, y la boca entreabierta en lo que podría ser una mueca o una sonrisa, con un hueco oscuro entre los dientes. Todo el rostro está construido con pinceladas sueltas y húmedas de blanco, gris y marrón oscuro; el propio papel hace las veces de tonos medios, de modo que la cabeza parece hecha de la hoja, en lugar de estar pintada sobre ella.

Fíjate en las luces: las marcas blancas y brillantes a lo largo de la ceja, la mejilla y la nariz. Son los elementos más claros del dibujo y hacen que el rostro avance hacia ti, separándose del fondo. Los bordes irregulares y rasgados de la hoja, junto con las breves marcas oscuras de arriba y abajo, nos recuerdan que se trata de un papel de trabajo, no de una lámina de presentación acabada.

La hoja fue donada a la ciudad de París en 1907 y desde entonces forma parte de las colecciones del Petit Palais.

Étienne Dinet fue un pintor nacido en París que, tras sus primeros viajes a Argelia en 1884 y 1885, siguió regresando a la región durante dos décadas. Más tarde se convirtió al islam: lo anunció en una carta privada en 1908 y formalizó su conversión en 1913, cuando adoptó el nombre de Nasreddine. Esas decisiones posteriores forman parte de su biografía, pero no consta que tuvieran una relación directa con esta hoja.

Nasreddine Dinet, nacido Alphonse-Étienne Dinet en París el 28 de marzo de 1861, fue un destacado pintor orientalista francés que dedicó gran parte de su vida a capturar la esencia de Argelia y su cultura. Su viaje artístico comenzó en la École nationale supérieure des Beaux-Arts, donde se formó bajo la tutela de artistas de renombre. La fascinación de Dinet por Argelia se encendió durante sus viajes allí, lo que lo llevó a convertirse al islam y adoptar el nombre Nasr ad-Din, que significa "defensor de la fe". Esta transformación profundizó su conexión con la tierra y su gente, permitiéndole crear obras que eran tanto etnográficas como profundamente personales.

Las pinturas de Dinet a menudo representaban la vida cotidiana en los pueblos argelinos, temas religiosos y paisajes, reflejando su inmersión en la cultura local. Su habilidad para hablar árabe y entender las tradiciones islámicas lo diferenciaba de muchos de sus contemporáneos. Fue miembro fundador de la Société des Peintres Orientalistes Français y recibió reconocimientos por su trabajo, incluyendo una medalla de plata en la Exposición Universal de 1889. Su legado perdura, celebrado como un maestro de la pintura argelina, y su historia de vida continúa inspirando discusiones sobre el orientalismo y el intercambio cultural. Dinet falleció el 24 de diciembre de 1929, dejando un rico legado de obras y un profundo impacto en el mundo del arte.

En cuanto a los materiales, la hoja combina varios medios: lápiz de grafito, pluma con tinta marrón, aguada de tinta marrón, toques de blanco y gouache. La mayor parte de la cabeza está construida con aguadas y gouache sobre el papel tostado, mientras que los trazos de lápiz y tinta quedan debajo de esas capas o entre ellas. El papel tiene un cálido tono kraft tostado, que se deja a la vista como tono medio del modelado. La hoja mide 18,9 cm de alto por 17,2 cm de ancho, de modo que la cabeza tiene una escala pequeña e íntima. El borde rasgado e irregular y las pequeñas manchas de color marrón rojizo cerca de la esquina inferior izquierda siguen formando parte de la superficie tal como se conserva hoy.

Se conserva en las colecciones del Petit Palais de París, donde permanece desde que la ciudad de París lo adquirió en 1907.

Sí, esta hoja está vinculada a una pintura llamada «La cortesana», así que podría ser un estudio relacionado con esa obra de mayor formato.

Matisse también viajó al norte de África durante la primera década del siglo XX, pero las obras de Dinet se describen como mucho más conservadoras, fruto de una observación minuciosa y casi etnográficas, mientras que Matisse era modernista.

En el museo, ante cualquier obra: hazle una foto y escucha su historia.

5 escaneos gratis

Disponible en Google Play

Próximamente en la App Store (versión para iPhone en desarrollo)