Imagen: Gsimonov
El Ataque Decisivo de Micheletto Attendolo en San Romano
Un jinete sobre un caballo negro encabritado, con el rostro descubierto bajo un gran sombrero parecido a un turbante y decorado con motivos, ocupa el centro de este campo abarrotado de armaduras. A su alrededor, jinetes con armaduras de placas gris plateado avanzan sobre monturas castañas, marrones y blancas; las correas rojas de los arreos y los tachones dorados redondos atraen la mirada. Por encima, largas lanzas y pértigas se inclinan hacia la izquierda sobre el terreno oscuro, entre estandartes a cuadros y rojos; uno de ellos lleva un león. En el borde izquierdo, las lanzas se proyectan horizontalmente hacia una maraña de combatientes, mientras que varios llevan cascos rematados con penachos o decorados con franjas. Abajo, en primer plano, pequeñas figuras con las piernas desnudas y de distintos colores se apiñan entre los cascos, y unas cuantas formas oscuras yacen en el suelo. La pintura es plana y está desgastada, con arañazos en algunas zonas, de modo que la escena se percibe más como un patrón de colores en movimiento que como una representación de la batalla modelada con detalle.
La pintura es un panel de témpera sobre madera y forma parte de un conjunto de tres obras que representan la batalla de San Romano, librada en 1432. Las otras dos se encuentran en la National Gallery de Londres y en los Uffizi de Florencia; juntas forman un ciclo. Este panel, que se muestra aquí en el Louvre, representa el contraataque dirigido por Micheletto Attendolo da Cotignola.
Paolo Uccello, nacido como Paolo di Dono hacia 1397 y fallecido en Florencia en 1475, fue un pintor florentino cuya dedicación a la perspectiva visual lo distinguió durante el primer Renacimiento. Hijo de un barbero-cirujano, recibió el apodo de «pajarito» por su afición a pintar aves y otros animales, de los que tenía una gran variedad en casa. De joven se formó en el taller del escultor Lorenzo Ghiberti, cuyo estilo narrativo y escultórico dejó una huella duradera en él, y entabló una amistad de por vida con Donatello.
Según todos los testimonios, Uccello estaba absorbido por el estudio de la perspectiva. Giorgio Vasari, que escribió unos setenta y cinco años después de la muerte del pintor, lo describió pasando la noche en vela en su estudio, tratando de determinar con exactitud el punto de fuga. Esta obsesión dio forma a su obra: empleó la perspectiva para crear profundidad, como en su Anunciación, con su gran edificio columnado, que se convirtió en modelo para artistas posteriores que buscaban crear ilusiones espaciales convincentes. Su logro más célebre son los tres paneles que representan la Batalla de San Romano, hoy repartidos entre Florencia, Londres y París, donde su experimentación geométrica confiere a la escena un orden sorprendente, casi fantástico.
Aunque arraigado en la tradición del gótico tardío, con su énfasis en el color y la pompa, el estilo de Uccello era idiosincrásico y no dio lugar a una escuela de seguidores. Vasari lo describió como solitario, excéntrico, melancólico y pobre durante sus últimos años. Su reputación resurgió en el siglo XX, cuando escritores como Marcel Schwob, Antonin Artaud y Bruno Tolentino se inspiraron en su figura. Hoy se le recuerda como un pintor que llevó hasta sus límites la nueva ciencia de la perspectiva.
El material solo ofrece unos pocos datos históricos concretos sobre este panel. Es uno de los tres cuadros que representan la batalla de San Romano, un enfrentamiento de 1432, y muestra el contraataque dirigido por Micheletto Attendolo da Cotignola. Su título figura como «El Ataque Decisivo de Micheletto Attendolo en San Romano», y el Louvre fecha la obra en 1435. Su historia posterior puede seguirse a través de una sucesión de comerciantes y coleccionistas: pasó por manos de Giraldi, en Florencia (documentado en 1844); luego, por las de los comerciantes Lombardi et Baldi; y, después, por las del marqués Campana. El Louvre la conserva con el número de inventario MI 469, y forma parte del ciclo cuyas otras dos tablas se encuentran en la National Gallery de Londres y en los Uffizi.
El panel está pintado al temple sobre madera y es de gran tamaño: mide 182 por 317 unidades. La descripción visual muestra una densa masa de jinetes acorazados que ocupa todo el cuadro. En el centro, un jinete sobre un caballo negro encabritado lleva un gran sombrero con motivos, parecido a un turbante, y una armadura clara; tiene el rostro descubierto. A su alrededor, otros jinetes con armaduras de placas gris plateado montan caballos castaños, marrones y blancos, muchos con correas rojas en los arneses y tachones dorados redondos. Largas pértigas y lanzas se elevan y se inclinan hacia la izquierda sobre un fondo oscuro, entre estandartes a cuadros y rojos, uno de ellos con un león. A la izquierda, las lanzas apuntan horizontalmente hacia un grupo compacto de combatientes, y varios llevan cascos rematados con penachos o decorados con franjas. En primer plano, pequeñas figuras de piernas desnudas de distintos colores se agolpan entre los cascos de los caballos, y unas cuantas formas oscuras yacen en el suelo. La superficie pictórica es plana y está desgastada, con arañazos visibles.
Los registros fechan la obra en 1435, tres años después de la batalla de 1432 que representa. El material no indica por qué se eligió esa fecha ni explica el intervalo.
Entre sus propietarios documentados figuran Giraldi, en Florencia (mencionado en 1844), los comerciantes Lombardi et Baldi y el marqués Campana. El material enumera a estos propietarios en ese orden, pero no indica cuándo ni cómo llegó la tabla al Louvre.
